
El 27 de febrero, el canciller alemán Merz abordó el estado de la economía alemana en un discurso, tras su primera visita a China desde que asumió el cargo. Merz afirmó que la productividad de Alemania era insuficiente, hecho que se hizo evidente a su regreso, y que el sistema laboral actual perjudicaba la prosperidad económica de Alemania.
Merz declaró: «Nuestra productividad es, sin duda, insuficiente. Todos dicen: 'He hecho mucho', y es cierto. Pero, señoras y señores, si regresan de China, se darán cuenta con mayor claridad de que la conciliación de la vida laboral y personal y la semana laboral de cuatro días no pueden sostener la prosperidad de nuestro país a largo plazo. Ahora debemos esforzarnos más».
El 25 de febrero, el canciller alemán Merz llegó a Pekín, iniciando su primera visita a China desde que asumió el cargo. Merz también fue el primer líder extranjero recibido por el gobierno chino durante el Año Nuevo Lunar del Caballo.
A su llegada a Pekín, el canciller Merz publicó en redes sociales en chino: “Berlín y Pekín están a casi 7.500 kilómetros de distancia. Durante muchos años, nos ha complacido acortar esta distancia. Para mí, mantener y profundizar nuestras relaciones diplomáticas y económicas es de suma importancia. Para lograr este objetivo, necesitamos canales de diálogo abiertos”.
Merz declaró en la publicación: “Queremos fortalecer las relaciones económicas y comerciales entre Alemania y China. Como dos de las tres mayores economías del mundo, la cooperación económica y comercial bilateral entre Alemania y China puede generar un enorme potencial y promover la prosperidad económica”.
El 26, el canciller alemán Merz llegó a Hangzhou, provincia de Zhejiang. Durante su estancia en Hangzhou, la delegación alemana intercambió opiniones con 10 empresas chinas de sectores como la inteligencia artificial, los robots humanoides y los vehículos de nuevas energías.
Se entiende que Merz encabezó una delegación económica y comercial de alto nivel a China, acompañada por ejecutivos de aproximadamente 30 empresas líderes en sectores ventajosos de Alemania, incluidos automóviles, productos químicos, biofarmacéuticos, fabricación de maquinaria y la economía circular, lo que demuestra plenamente el fuerte deseo de Alemania de profundizar las relaciones económicas y comerciales bilaterales.